La presunta suspensión temporal de actividades de Bachoco y Sabropollo en Michoacán por motivos de seguridad generó versiones encontradas entre el sector empresarial y el gobierno estatal. Mientras Canacintra Morelia confirmó la medida, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla negó que ambas compañías hayan detenido operaciones.
Aramis Sosa Cedeño, presidente de Canacintra Morelia, señaló que las empresas habrían suspendido temporalmente parte de sus actividades debido a las condiciones de inseguridad. Aclaró que se trataría de una pausa operativa y no de un cierre definitivo, en un contexto marcado por los riesgos para el transporte y la distribución de mercancías.
La situación también generó preocupación en torno al abastecimiento de productos, particularmente en la región de Uruapan, donde se reportaron dificultades para recibir mercancía. En el caso de Sabropollo, la interrupción de la distribución habría comenzado el pasado 3 de octubre.
Para Canacintra, la inseguridad y la extorsión representan obstáculos para el desarrollo de las empresas y la llegada de nuevas inversiones a Michoacán. Su dirigente señaló que, aunque existen avances en seguridad, todavía hay desafíos relacionados con la coordinación institucional y el fortalecimiento de las corporaciones policiales.
Sin embargo, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla rechazó las versiones sobre la suspensión de actividades y calificó la información como falsa. Aseguró que ambas empresas continúan trabajando, lo que mantiene la discrepancia entre la postura empresarial y la del gobierno estatal.
Hasta ahora, las declaraciones públicas reflejan dos versiones distintas sobre la operación de las compañías. El caso vuelve a poner sobre la mesa las consecuencias que la inseguridad puede tener en la distribución de productos, el funcionamiento de las cadenas comerciales y la confianza de las empresas para mantener sus operaciones en Michoacán.
