Hay sonidos que cuentan la historia de un país. El de los organillos es uno de ellos: una melodía que recorre las calles, evoca recuerdos y mantiene viva una tradición profundamente arraigada en la cultura popular mexicana. En este contexto, el diputado Adrián Naveda destacó el reconocimiento a los organilleros y el avance para establecer un día nacional dedicado a este oficio.
Durante una jornada de trabajo en comisiones de la Cámara de Diputados, Naveda informó que se logró declarar el Día Nacional de los Organilleros, una iniciativa que busca dar visibilidad a las personas que mantienen viva esta expresión tradicional en los espacios públicos.
A través de sus redes sociales, el legislador reconoció la labor de quienes, con sus organillos, conservan una práctica que ha acompañado a distintas generaciones. Su mensaje pone sobre la mesa la importancia de reconocer no solo el sonido que caracteriza a este oficio, sino también a las personas que lo mantienen vigente.
Porque detrás de cada melodía hay una historia, un trabajo y una tradición que forma parte de la identidad colectiva. Los organilleros son parte del paisaje cotidiano de numerosas ciudades y representan una conexión entre el México de ayer y el de hoy.
El reconocimiento de esta práctica también recuerda que la cultura no solo vive en museos o recintos históricos: está en las calles, en los oficios y en las expresiones que siguen presentes en la vida diaria. Con este avance legislativo, Adrián Naveda destacó la importancia de dar voz y reconocimiento a quienes hacen que una tradición mexicana siga sonando generación tras generación.
